COMO COMPAÑERA DE PISO
Hoy me siento enferma, la migraña se ha instalado en mi cabeza-apartamento, la hija de puta se siente a gusto ahí dentro y es difícil echarla, ya le he explicado que no quiero compartir piso con ella, he utilizado todo tipo de recursos:
- La he ignorado, he tratado de pensar que no estaba, a ver si así se sentía sola y se marchaba, pero no funcionó.
- He llamado a mi yo mas místico, un poco de energía universal siempre beneficia, le gustaba, se dormía... pero despertaba.
- La he pinchado con pequeñas agujas perfectamente alineadas sutilmente para que no se molestara y se pusiera muy intensa.
- Me he desesperado y la he intentado ahogar bajo el agua, es cierto, se asustaba y notaba que se iba, pero claramente sólo a dar un paseo porque luego volvía.
- He fumado marihuana a ver si le desagradaba y se esfumaba, pero se engancho cual compañera gorrona y solo quería que estuviéramos en un empane permanente.
- Me he visto en la situación de drogarla con pastillas especialistas en su desalojo, le daban tal paliza que se largaba por un tiempo y a mi me dejaban K.O.
- La he llevado a ver al oráculo, al que llaman "médico" en su templo llamado "hospital" y solo han logrado que yo me marchara con un pinchazo en el culo.
Quien dijo eso de "el roce hace el cariño" no tenía ni puta idea de lo que era tener a migraña de compi de piso.
Joder vete, VETE, VETE!!!! o esta vez te CHOCO!!!
COMO MUSA DE MI NO FACETA ARTÍSTICA
Dijeron: "utilizala, hay gente que pinta en estado migrañoso y hacen verdaderas obras de arte reflejando su dolor. Mi bonita migraña hace esto:
COMO UNA GRAN CONVERSADORA RANCIA
-Da un paseo :)
Me molesta la luz :(
-Haz manualidades :)
No tengo ganas :(
-Come algo :)
Voy a vomitar :(
-Te hago un masaje :)
Si! :) si me estrujas la cabeza :(
COMO UN VIAJE PSICODÉLICO
Tengo un nuevo descubrimiento.
Mi cama, giro, me revuelco toda la tarde sobre ella, más concretamente sobre unas sabanas viejas de boquetes que antes fueron de mi abuela, nada como deslizarte sobre ellas, son fresquitas, sin ninguna bolita desagradable, en ellas me muevo como en un sueño extraño entre el dolor y el placer, me duermo, me despierto, me quejo, me tiro de los pelos, cierro los ojos, los abro, veo la tele, la apago, internet, todo mierda, me aburro, me vuelvo a quejar, me desespero, maldigo, me duermo, despierto, bebo agua, miro al techo, pienso, me molesta pensar, me automasajeo los pies, es una mierda, vuelvo a encender la tele, ojo abierto, ojo cerrado, nada interesante, adiós, la apago, me miro las piernas, me miro tanto que solo veo imperfecciones, agg!!, que asco, me voy a la ducha, agua fría, agua caliente, salgo, me vuelvo a revolcar, pelo mojado...eso si me gusta, parece que la pastilla esta terminando su efecto, se acaba el viaje, se va el dolor..hasta la próxima.
COMO INESPERADA EN EL TRABAJO
Migraña y mi curro se aman a las 13:26 horas, ese momento en el que los clientes se pasean acalorados, con hambre y sed, con tanta prisa que todos parecen volver a sus casas en avión a la hora prevista.
¡señorita tengo prisa! ¡señorita tardaran mucho! ¡señorita, señorita, señoritaaa!!!! y pumm como un disparo todo el dolor al lateral izquierdo de mi cabeza, señorita , que por cierto odia que la llamen señoría, aunque no tanto como chiqui, está empezando a tener ganas de vomitar a cada una de las personas que la llaman,
Oh! cuán prisa tenéis!
Oh! cuán ganas de almorzar tenéis!
Oh! cuán calor albergan vuestros cuerpos!
pobres, y señorita aquí, sin ganas de cerrar los ojos, sin calor, sin muerte cerebral.
¿qué más puedo hacer por ustedes?, ¿qué más que una persona creéis que soy un robot, una esclava, una colilla tirada y pisoteada en el suelo?
pero es imposible abrir mi ojo izquierdo, él, mi ojo pipa, me desvela ante mi jefa.
oh! señorita robot, ¿qué te ocurre?
Oh! señora, mi cabeza está a punto de explotar y llenar de sesos la cara de la gente.
OH! señorita no queremos que eso ocurra.
Y con la suerte de tener una jefa que padece de jaquecas y con la frase más amable que pudiera yo escuchar en ese momento:
"aquí no se trabaja si no se está bien, no te preocupes y vete a casa".
Felizmente descuelgo mis hombros engarrotados y me voy despidiendo de la pobre gente a la que casi vomito en la cara, ya no me parecen tan insensibles, hasta les permito un "adiós señorita" con una sonrisa, igual no eran tan malvados, igual era yo la que los veía de manera irreal, pero que importa ya, me voy a casa a descansar.



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